Pasiones latentes


La tierra del tango era el escenario perfecto, el clima era voluble como la selección de este país. La Argentina, una Argentina impaciente y urgida de resultados; viviendo un drama por saber si es segura o no su clasificación al Mundial. Su rival de turno llevaba en la maleta una ilusión de 35 años sin Mundial, años en las cuáles usted estimado lector, como yo, no hemos gozado de aquella participación. El rival era Perú, la tierra del huayno y la marinera, un país que llegó a darle lucha y a dejar todo en la cancha. 

Un empate con sabor a triunfo fue el resultado final, un 0 a 0 que determinó seguir manteniendo la esperanza peruana y en la cuál (me incluyo) la ansía de que llegue el martes es latente. En Argentina ese 0 a 0 le vale a derrota, aumenta su desesperación a una fecha de que acabe las Clasificatorias rumbo a Rusia 2018. No hubo goles, claro está, pero hubo emociones, nerviosismo y un país unido por este fenómeno social llamado fútbol. 

En la antesala se hablaba mucho de que el estadio Alberto J. Armando, o mejor dicho: La Bombonera latía y que jugaba en contra de la selección peruana, se habló que solo 500 peruanos estarían presentes en ese estadio pues así lo determinó la AFA para el equipo forastero, se habló que la presencia de Gianni Infantino (presidente de la FIFA) podría favorecer a Argentina tras reuniones con Claudio Tapia (presidente de la AFA), que el fantasma del '69 se hacía presente. Esto y muchos morbos más se especulaba de hace semanas, morbos que no inmutaban al grupo comandado por el DT Ricardo Gareca y el capitán Paolo Guerrero. 

Lo cierto es que se logró un empate que mantiene las esperanzas nuestras, un 11 que se entendía a la perfección pese a las ausencias por suspensiones o lesiones. Caso: André Carrillo, Christian Cueva, Christian Ramos o Iván Bulos. No importa quién entre a la cancha, todos estos muchachos darán todo y un poco más de sí, porque para ellos vestir la franja nacional es tocar la gloria. Toca la batalla más difícil, ante Colombia
quizá el partido en que todo el Perú, desde el rincón más recondito del litoral nacional estará al tanto, ya sea desde la comodidad del hogar viendo en un televisor, desde el trabajo con la radio o internet, desde algún pueblito lejano buscando la señal para poder oírlo. No importa dónde, no importa si solo o en grupo; este martes 10 de octubre será un día que no olvidaremos. Es nuestro Mundial, es saber si nuestro destino futbolístico tomará un rumbo positivo o nos quedaremos, lamentable y repetitivamente, cerca del ansiado cupo.

Un país unido por el deporte más lindo del mundo, 32 millones de personas a un solo latido, a un solo grito, a un solo sentimiento gritaremos con todo furor ¡Contigo Perú! 

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