![]() |
| Claudio Pizarro (Foto: Líbero) |
Han pasado largas noches desde que 'el capitán' no está y, honestamente, poco y nada se le extraña. Su grado de influencia es la misma estando o no en la selección. Incluso, se respira otro aroma. Sin él estamos muy cerca de la cita mundialista. Quién tomó la batuta, y por cuestión de jerarquía, fue Paolo Guerrero. Un hombre que acompañó a Claudio durante antiguos procesos pero que se amoldó a la idea de Ricardo Gareca y siguió principios que él buscaba: estar en el Mundial. Se ha ganado el reconocimiento de sus compañeros, es la figura de la selección y, a diferencia de Pizarro, la sociedad se siente representada con el actual capitán.
Hoy, aunque estemos cansados, se debate el retorno de quién fue el capitán durante muchas noches tristes. Si bien es cierto nadie discute los grandes triunfos que ha alcanzado Claudio Pizarro en su trayectoria, tampoco se discute el poco rendimiento que ha tenido él en su estadía en Perú. Entonces, si en el ayer, que su rendimiento era el idóneo, no funcionó. ¿Por qué hoy sí?
Lo siento mucho pero el viaje se realizara sin 'capitán'. Disculpa Claudio, pero por más que declares que tu sueño seguirá siendo el Mundial, y estás en tu derecho de expresarlo; no es tan difícil entender que eso genera una desazón en la gente, que tu imagen en el Perú se verá más tocada y es que hablar de Claudio Pizarro, en estos días más, es frágil.
Lo mejor hubiese sido retirarte de la selección nacional en la Copa América de Chile, con tu medalla de bronce que te la merecías. Pero no, optaste por quedar en el olvido y ser borrado tras esa jornada doble ante Venezuela y Uruguay. En una situación opaca y del olvido. Hoy no tienes espacio en este grupo, quizá evitar comentar más de la selección será lo mejor.
Muchos en el país te siguen apreciando, el que hoy escribe esta columna por ejemplo, pero hay que entender que se deben cerrar etapas. La tuya en la selección se cerró hace mucho y hoy es la oportunidad de entender que Rusia 2018 te tocará alentar en dónde estés, que sea lo más salomónico y no ganarse más el rechazo del hincha que, en las buenas y malas, siempre estuvo allí.

Comentarios
Publicar un comentario