'Hoy ellos tienen la oportunidad de ser historia'



Hay días que deberían ser especiales para unos, un valor personalizado. Hay días que te hacen soñar, días como hoy  10 de octubre. Quizá muchos que hoy en día vivimos en el mundo digital nunca vimos a Perú en esta etapa, quizá siempre nos contaron lo lindo que era Perú en un Mundial, seguro nos contaron que la gente se reunía para ver a esta Selección. Quizá nos relamíamos los labios y nos imaginábamos con esa linda etapa que sonaba utópica. 

Hoy ha sido el día más intenso y emocional de muchos, algunos aguantándose las lágrimas y otros llorando a mares porque si hay algo que tenemos que hacer es vivir el momento. Porque no existe nada más lindo que ver a tu selección cerca de ese sueño esquivo llamado Mundial. "Están pasando cosas" dicen muchos, y sí, es verdad. Hoy ha sido un empate con una selección con jerarquía y con mucho roce mundial.Solo tocaba vivir el momento y alentar hasta el final, el final de angustia que se vivía esperando resultados a kilómetros de distancia. 

Los medios abarcaban días antes toda la información, reportajes y entrevistas habidas y por haber; no había hora que no pasase información de la selección. Todo era una fiesta de la cuál todos querían participar, desde los que estuvieron al principio y los que no también. No importaba si te comiste largas colas y no encontraste entradas, no importa si te tocaba verlo en la tele o escuchándolo en el transporte. No importa si no te dieron permiso en el trabajo y tenías que ingeniártelas para poder seguir a la blanquirroja. Solo importaba estar unidos y hacer fuerza por esta selección. 

Han sido 90' duros, 93' para ser exactos; de los más duros y angustiosos. Pero eso no es suficiente, porque si no se sufre no vale. El Perú nació para sufrir y así nos tocará, si no te sobraron uñas después del partido pues te aconsejo que las dejes crecer porque en un mes aproximadamente nos tocará las últimas batallas que nos lleven a Rusia. Un merecido quinto puesto, muy luchado y de demasiada reacción. Ricardo Gareca se la jugó por un grupo, un grupo que tampoco vio a una selección en un Mundial y
hoy ellos tienen la oportunidad de ser historia. 

Los relatos peruanos han sido eufóricos y muy apasionados, para algunos es extraño y raro el final pero qué importa, es más ni reclames, entiende que estos chicos viven una etapa nueva y esto es un conjunto de emociones muy cargado. Guarda la garganta y esperemos a noviembre. El camino es difícil, son 11 mil kilómetros que nos separan de Nueva Zelanda pero qué importa, sé que tanto tú como muchos confiamos en este equipo. Arriba Perú, sigamos unidos por esta pasión tan linda llamada fútbol. 

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